Por Mónica Deossa , servidora grupo Valientes, Casa de oración Tierra Nueva , Minuto de Dios Medellín

“En verdad os digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra” (Lucas 4, 24), una frase puesta en los labios de Jesús por parte del autor sagrado nos enfoca en la realidad de aquellos que se han dedicado siempre al trabajo y defensa de lo común visto como propio.

Inicios de 2010 fue el momento de explosión de los movimientos sociales, el momento donde se levanta la voz y se pide en comunidad, en grupo social un pare frente a asuntos políticos y sociales. Pero fue el año 2019 “la multiplicación en todo el mundo de poderosos movimientos populares de protesta que siguen activos. Chile, Colombia, Ecuador y Haití en América Latina; Francia (los «chalecos amarillos» y el movimiento contra la reforma del sistema de pensiones) en Europa; Argelia, Egipto, Iraq y Líbano en Oriente Medio; Sudán en África” (Ventura & Billion, 2020)

El cierre de la década podría decirse que reunió factores de siempre, nuevos y esos que, aunque ya habían generado protesta y malestar nadie les había dado solución, el 2019 fue un año donde las personas de Latinoamérica decidieron gritar con fuerza y determinación ¡ya no más! “La denuncia y el rechazo de varios fenómenos recurrentes, algunos de los cuales se han agravado desde el comienzo de la década, constituyen el núcleo de estas movilizaciones que dejan ver cierto grado de articulación: alto costo de vida y disminución del poder adquisitivo, desigualdades sociales, políticas de austeridad que vuelven oneroso el acceso a servicios públicos básicos deteriorados, corrupción endémica, acaparamiento de las instituciones por parte de un cuerpo político al servicio de minorías privilegiadas” (Ventura & Billion, 2020)

Para iniciar esta reflexión se quiere considerar como punto de partida que ni siquiera la tierra se considera propia, pensando en el pueblo de Israel, el concepto de tierra siempre le ha sido esquivo; fueron desarraigados, exiliados, deportados, esclavos en tierra extranjera y durante toda la historia de salvación buscadores incansables del lugar prometido para encontrar un sitio, sitio que no logró ver, aquel que, sacándoles de Egipto, los condujo en el tránsito por el Desierto.

Pensar en Moisés, y atraerlo al pensamiento social de la actualidad, en dónde observamos declaraciones y dolores de tantos líderes que han dedicado su vida (y la han ofrendado también al ser asesinados) a la búsqueda de la tierra, del lugar para poder trabajar, vivir y crear una historia, en un proceso dónde el desplazamiento forzado y el interés de muchos actores, es el caldo de cultivo para el desarraigo y se vuelva indefendible lo justo, y es allí donde surgen las voces proféticas en la contemporaneidad.

El profeta Bíblico convive al límite, buscando ser la voz de Dios ante el establecimiento y el orden de Israel. La voz del profeta se constituye en un ejercicio de conciencia colectiva que busca, ante todo, denunciar el mal y el pecado, no solo en tónica acusativa en sí, sino expresando esperanza y concordia.

El trabajo del profeta se asemeja al trabajo del líder actual.  Si bien, en los albores de Israel el profeta pretende por momentos acompañar a los reyes, participar en su proceso de elección e inclusive determinar un poco la traducción de lo que Dios quiere para que estos direccionen, en muchas otras ocasiones el profetismo se considera incómodo para el gobernante anómalo, corrupto y que se aleja de Dios por su comportamiento. Es allí, donde al igual que en la antigüedad, las voces que denuncian y alertan, se vuelven incómodas para el orden y el establecimiento construido por el egoísmo “No todos los profetas se relacionan con los Reyes (..) Sin embargo, frecuentemente proclaman oráculos críticos concernientes a los reyes y a la forma de su gobierno, generalmente desde la perspectiva religiosa y ética de la alianza” (Universidad de Cantabria, 2014)

Los profetas, también criticaron la labor sacerdotal de Israel, su trabajo y los sacrificios. Muchas veces el ritualismo alejaba al pueblo de la verdadera relación con Dios, desde una perspectiva de presencia y culto real, para convertir el tema en algo exclusivo y transaccional “Los profetas llevan una fuerte crítica de comportamientos inapropiados dentro del ámbito ritual, tanto de sacerdotes como de personas ajenas al ámbito del templo pero que acudían a él en sus celebraciones” (Universidad de Cantabria, 2014)   “Cuando extendéis las manos para orar, aparto mi vista, aunque hagáis muchas oraciones no las escucho, pues tenéis las manos manchadas de Sangre, dejad de hacer el mal proteged al oprimido socorred al huérfano, defended a la viuda (Is 1, 15-17)

La gran crítica de los profetas, se centra en la advertencia frente a una religión puramente ritual, sin exigencias de justicia y armonía, lo que debería entenderse como la prioridad y la muestra más fehaciente de la alianza; la alianza hoy, la pudiéramos comprender, como la real sinergia entre las instituciones que tienen que ver con el desarrollo social, y claro acompañado por una perspectiva o referente moral que pueda entregarlo la religión. Es inconcebible un culto que solo concentra su mirada en el cumplimiento de la norma, y que deje de lado la norma suprema que es la caridad, el amor y la justicia.

Otra de las tareas fundamentales de los profetas es la defensa de la justicia, entendida ésta como el orden entre Ley, vida cultual, y relación entre los seres humanos. La justicia está expresa también de manera y lenguaje moral, en tanto que la fidelidad a Dios debería traducirse en un ejercicio de lo justo y agradable ante los ojos de Dios.

Siempre se insistirá qué, “la Justicia es un concepto relacional, que expresa una verdadera y auténtica relación entre dos sujetos. En cierto sentido, la justicia y la alianza están relacionadas” (Sanz Giménez-Rico, 2014) para decir que, la manifestación de Dios a su pueblo y el cómo se relaciona con él, implican una relación entre dos seres, entre dos entidades que necesariamente actúan y coadyuvan, para confirmar que lo justo es lo que Dios anhela para su pueblo y éste, en sus comportamientos justo o injustos, se acercan o alejan de ese plan de Dios. La justicia, es el plan supremo de Dios.

El profeta entiende y sabe, que una de las formas más concretas de operar y atender la vida es la preocupación por el entorno, y sus vicisitudes. 

Como lo plantea Eizaguirre (2014), el profeta tiene una triple visual. Fija sus ojos en el creador para interpretar su actuar y su voluntad para traducirla al pueblo. En las criaturas, en tanto las acompaña y les revela el camino correcto. En la creación, como escenario donde confluye la relación entre Dios y los hombres.

Uno de los aspectos más fundamentales de la relación del profeta con el entorno, se valida en el contexto de la promoción de actitudes íntegras de conciencia y coherencia; todos los ámbitos de la vida son permeables por la acción de Dios y lo que implica un entendimiento de un orden justo.

En un mundo que vive al igual que en el Antiguo Testamento: exilios, hambrunas, opresiones, violencias, negaciones de lo humano; el profeta del hoy, está llamado a ser un líder en salida, como diría el Papa Francisco, en tanto que tiene que surgir en las entrañas de lo social, para analizar las realidades y analizarlas según el lenguaje de la contemporaneidad para desde allí emprender actitudes proféticas que combatan la injusticia y despierten a los creyentes para que vivan y descubran una nueva creación, un nuevo rumbo para la actualidad.

El profeta debe romper fronteras, para abrir canales de liberación aportando presencia y lucha, en los ámbitos que le impliquen enfrentar la muerte en cualquiera de sus expresiones, para comunicar vida y esperanza sin importar ningún elemento de confesionalidad, el profeta es una voz de Dios para el mundo y no solamente para un sector creyente.

Como peregrinos de la realidad, los profetas de hoy deben trascender las fronteras “Esos espacios donde se juega el futuro de nuestros pueblos” (Ares Mateos, 2015) … y ¿Dónde están hoy los Profetas?

En tiempos actuales, en dónde la dicotomía entre instituciones y carisma asienta la discusión entre lo religioso y lo cotidiano. En un mundo donde concluyen tantos lenguajes “la profecía nos resulta en la actualidad algo extraño. Sus peculiares formas de experiencia y de transmisión nos resultan inusuales”(Ares Mateos, 2015).

En el profetismo bíblico lo fundamental consistía en hacerle saber al pueblo, que considerarse pueblo escogido le implicaba concebirse a si mismo como un pueblo diferente, llamado a protagonizar un nuevo orden y establecimiento. Ante nuevos mundos, hace falta la presencia de nuevos profetas para que “este carisma libere al mundo de su ruina” (LOHFINK, n.d.),para que estos profetas del hoy, presenten las alternativas de vida que necesita este mundo, desde la experiencia de Fe que expresamos en ejercicios y formas que trascienden la vida cristiana, para comprobar la acción de Dios que se verifica en los gestos de justicia.

Los profetas no se han ocultado. La iglesia actual, produce pensamiento, acción y cambio en cada movimiento y en cada gesto solidario y humano. No se trata de un proselitismo convencional, sino una transformación. Los profetas están en las esquinas de los barrios apoyando a las personas del común, los profetas están hoy como dice el Papa Francisco “haciendo lío” movilizándose en la búsqueda del establecimiento de lo justo, en campos y veredas, al reclamarle a los actores del conflicto la necesidad y decisión de dejar a un lado a la población civil, a los más débiles , a esos anawin, del hoy, respetándoles la vida a todos esos desarraigados , a esos que aún continúan sin tierra, sin dónde reposar sus cansancios, que siguen en un desierto que ha superado los 40 años de dudas, y que sigue buscando lo prometido, para que siempre entre en juego la fe, pues la pobreza se traduce en el dejar de creer y en sucumbir en negociar la vida como la mercancía que definen los macabros direccionadores del hoy.

¡Qué reto ser profetas en el 2020! les corresponde una misión, de liderar las transformaciones sustanciales de este tiempo, apostando por la vida y por lo justo, abriendo espacios para los desarraigados y sumarse a iniciativas para inspirar a otros a la solidaridad y al amor, educar en la fe, pero también en el saber, y aportar para instalar el reino de Dios, en cada parcela y calle; en cada templo y en cada sitio; en cada corazón.

Referencias:

 Ares Mateos, A. (2015). ACTITUDES PROFÉTICAS HOY Inmigración Y Nuevas Encrucijadas [Ebook]. Retrieved 13 April 2020, de https://web.unican.es/campuscultural/Documents/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n/CursoTeologiaCicloIActitudesProfeticasHoyInmigracionYNuevas2014-2015.pdf.

Eizaguirre, J. (2014). ACTITUDES PROFÉTICAS HOY: PASIÓN POR EL CREADOR, LAS CRIATURAS Y LA CREACIÓN [PDF]. Revisado 13 abril 2020, de https://web.unican.es/campuscultural/Documents/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n/CursoTeologiaCicloIActitudesProfeticasHoyPasionPorElCreador2014-2015.pdf.

Liturgical Pr. (2010). Biblia De Jerusalen Bolsillo Latinoamericana – Escuela Biblica Y Arqueologica De Jerusalen – Jerusalem Bible Pocket.

LOHFINK, N. https://seleccionesdeteologia.net/. Seleccionesdeteologia.net. Revisado 13 Abril 2020, de https://seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol28/112/112_lohfink2.pdf.

Revilla Blanco, M. (2020). América Latina y los movimientos sociales: el presente de la «rebelión del coro». Nueva Sociedad, (NUSO Nº 227). Revisado 25 Abril 2020, de https://nuso.org/articulo/america-latina-y-los-movimientos-sociales-el-presente-de-la-rebelion-del-coro/.

Sanz Giménez-Rico, E. (2014). LOS PROFETAS Y LA JUSTICIA [PDF]. Revisado 12 abril 2020, de https://web.unican.es/campuscultural/Documents/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n/CursoTeologiaCicloILosProfetasyLaJusticia2014-2015.pdf.

Universidad de Cantabria. (2014). LOS PROFETAS, HOMBRES LIBRES EN LA SOCIEDAD DE ISRAEL [PDF]. Revisada 13 abril 2020, de
https://web.unican.es/campuscultural/Documents/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n/CursoTeologiaCicloILosProfetasHombresLibresEnLaSociedadDeIsrael2014-2015.pdf.

Ventura, C., & Billion, D. (2020). ¿Por qué protesta tanta gente a la vez?. Nueva Sociedad, (NUSO Nº 286). Revisada 25 abril 2020, en https://nuso.org/articulo/por-que-protesta-tanta-gente-la-vez/