En la Biblia encontramos muchas mujeres que nos ayudan a entender y resaltar el valor de todas ellas en la sociedad y la historia. Una de ella es Sara, quien confió sus sueños a Dios y Él se glorifico grandemente en ella.


Génesis 21, 1-7
“De acuerdo con su promesa, el Señor prestó atención a Sara, y cumplió lo que le había dicho, así que ella quedó embarazada y le dio un hijo a Abraham, cuando él ya era muy anciano. El niño nació en el tiempo que Dios le había dicho, el nombre que Abraham le puso al hijo que Sara le dio fue Isaac, y lo circuncidó a los 8 días de nacido, tal como Dios se lo había ordenado.


Abraham tenía 100 años cuando Isaac nació. Entonces Sara pensó: Dios me ha hecho reír, y todos los que sepan que he tenido un hijo, reirán conmigo. ¡Quién le hubiera dicho a Abraham que yo llegaría a darle hijos! Sin embargo, le ha dado un hijo a pesar de que él ya está viejo”.

«La visión perfecta de Dios» Somos mujeres amadas por Dios, que decidimos superar muchas barreras, que cada día nos reinventamos y nos empoderamos. Somos la visión perfecta de Dios, somos mujeres 2020.Mujeres que se ven a sí mismas como Dios las ve.


Sara pensó: Dios me ha hecho reír con lo que ha hecho, Él ha hecho algo imposible, increíble, a mí una mujer de 90 años Dios me ha dado un hijo.
Ella no podía reír, lloraba, estaba en aflicción y tristeza porque no había podido tener hijos, era la vergüenza no solo de ella sino en relación con su esposo y su deseo de ser padre. Sara posiblemente tenía su autoestima lastimada, pues pensaba que si no tenía un hijo no valía, y esto puede estar pasando a muchas Mujeres, pueden sentirse sin valor, pensando que tu valor está puesto en circunstancias ajenas a ti, por no tener un hijo como en el caso de Sara, o por no poder dar algo que los demás esperan. Recuerda siempre eres tú lo importante, tú vales como mujer, como hija de Dios.
Hoy Dios te mira con sus ojos amorosos, Él conoce tu corazón y tus lágrimas, Él quiere hacerte realidad esos sueños y deseos que habitan en ti.


Sara tenía fe, se pegó de la fe de Abraham, ella permaneció junto a él y creyó en Dios como lo hizo su esposo. Un hermoso y ejemplar matrimonio que se respaldan en la fe, y se apoyan en sus carencias. Y a sus 90 años vio realizado su sueño más grande, hoy eso nos motiva a cumplir y a esperar en nuestros sueños. Si Dios nos dio su promesa, debemos confiar en ello, sin importar todo lo imposible que parezca. La Palabra del Señor es verdadera, si lo hizo con Sara, contigo también lo puede hacer.


Dios no se ha olvidado de ti, Dios te prestó atención y tu bendición viene en camino. Si en Sara, con todos los factores en contra se glorificó, así será también en ti. Así tu salud, tu familia, tu trabajo, o cualquier circunstancia parece estar en contra, si le crees a Dios, por encima de todo esto Él se glorificará en tu vida.


Hoy estamos invitados a decir confiadamente como Sara, «Dios me ha hecho reír», y Dios me hará reír, ahora quizás estas en aflicción, pero Dios va a llenar tu corazón de alegría, Él va a hacer nuevas todas las cosas, y contigo podrás ver como tu familia, tu entorno, también llevarán la bendición, llevarán la alegría.


“Y todos los que sepan que Dios me ha dado un hijo reirán conmigo” Dios te bendice a ti mujer, y cuando Él te bendice, también bendice en los hombres. Hombres oren por las mujeres, mujeres oren por los hombres. Levántate y ve hoy por tu milagro, aunque veas todo adverso, confía y di “Dios me hará reír”
Mujer, sabes que esa bendición está cerca, y queremos que puedan reír todas juntas en nuestro gran Encuentro virtual de Mujeres 2020, este 20 de septiembre.