El evangelio de Mateo hoy nos dice “Sí Padre, Tú has escondido estas cosas a los sabios y entendidos” ¿acaso Dios está en contra de la sabiduría, la ciencia la tecnología o la creación humana? De ninguna manera, el problema es que los humanos absolutizamos nuestra inteligencia y conocimientos, algo que es un recurso lo utilizamos como un fin.


Nada puede ocupar el lugar de Dios, ni la ciencia, ni la tecnología o inteligencia. Por eso necesitamos cristianos ingenieros, médicos, profesionales cristianos en todas las áreas del saber, y que todos seamos sencillos y humildes.


La invitación es examinar el corazón y la sencillez en cada uno de nosotros, porque esta nos puede faltar incluso hasta en la iglesia, aquí también podemos llenarnos de orgullo, creer que lo conocemos todo, que tenemos el control de todo y eso no es así no posemos la verdad, entre más sencillos más conoceremos a Dios, porque cuando nos humillamos se nos quitan del corazón las vendas, las arandelas de la vida.


Dios quiere revelársenos, cuando una persona le llega una calamidad cuestiona a Dios, pero alguien humilde de corazón aprende a descubrir el plan de Dios allí, en medio de las circunstancias descubre quién es Dios y su permanencia entre nosotros.
Puedes tener varias actitudes: Rabia, orgullo y perder el horizonte o humildad y descubrir a Dios, Pidamos al Señor que a pesar de lo que estamos viviendo no permita que esto nos cambien, sino por el contrario que nosotros cambiemos las circunstancias y las volvamos la oportunidad de renovar la vida, encontrar a Dios y su propósito.